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Archive for the ‘Formato Libre’ Category

[PELÍCULA INICIO]

CHICA DE LA ENSALADA: ¡Oiga, oiga! ¡Le exijo que me devuelva el importe de mi entrada!

Antigua 'Avenida de Mayo' (1920)

PESADO: No comprendo, señorita.

ENSALADA: Sí, sí, devuélvamelo.

PESADO: No comprendo.

ENSALADA: No veo NADA. NADA DE NADA. Tengo una columna delante que para colmo no deja de hablar y tampoco deja de moverse ni de filosofar sobre Nietzsche. Yo no vengo al cine para esto.

PESADO: No comprendo.

ENSALADA: No veo NADA. NADA DE NADA. Tengo una columna delante que…

PESADO: ¿Que no deja de hablar?

ENSALADA: Exactamente. De Nietzsche, de Nietzsche. ¡Por Dios!

PESADO: Pues escúchela.

ENSALADA: ¿A quién?

PESADO: A la columna.

ENSALADA: Pero es que yo he pagado para ver una película. No para escuchar…

PESADO: ¿A una columna?

ENSALADA: Precisamente.

PESADO: Puede venirle bien. Además, la película no es gran cosa. Yo la he visto unas cuantas veces, y qué quiere que le diga. Preferiría escuchar a la columna. ¿Asiento?

ENSALADA: Butaca 6, fila 10.

PESADO: Perfecto.

ENSALADA: ¡Pero oiga!

[BOMBAS-PALOMITAS]

PESADO: La Gran Vía de Madrid es una de las avenidas principales de la capital. Con una extensión de 1.300 metros, constituye una espina dorsal que comunica la zona noroeste de la ciudad con el eje Prado-Recoletos. Cuenta con 41 hoteles, 109 farolas, 103 papeleras, el doble de oficinas que de viviendas, 15 bancos, 50 tiendas, 2 museos, 6 carriles, con 50.000 coches, 185 autobuses diurnos, 13.000 trabajadores, una temperatura media de 14.6 grados anual…

BRIAN: Un momento, por favor. ¿Pero no íbamos a hablar de cine, señor?

PESADO: Sí, por supuesto. Como iba diciendo, actualmente, en la Gran Vía, pueden encontrarse 3 teatros y 4 cines en funcionamiento. Empero, el cine en la Gran Vía vivió tiempos mejores, gloriosos. La mayoría de los edificios destinados a la proyección cinematográfica fueron levantados antes de la Guerra Civil y respondían a una vocación multifuncional. El primero de ellos fue el Palacio de la Música, en el número 35, construido entre 1924 y 1928 por el arquitecto Secundino Zuazo. Cerca de éste, en el mismo período, Pedro Muguruza levantaba el Palacio de la Prensa en el entorno de la Plaza de Callao, lugar donde Luis Gutiérrez Soto erigiría el cine homónimo entre 1926 y 1927. Ya en tiempos de República, [BOSTEZO] Jacinto Guerrero diseñó el edificio Coliseum, en Gran Vía 78 entre 1931 y 1933. A él le seguirían los cines Rialto, Avenida, Imperial, Capitol, Teatrocinema Lope de Vega…”

BRIAN: Disculpe, señor, insisto, ¿no íbamos a hablar de cine?

PESADO: Y en ello estamos, precisamente ahora iba a hablaros de unos cines más modestos, como lo eran el Rex, Pompeya y Gran Vía, levantados ya en la segunda mitad del siglo XX…

BRIAN: Nou, nou, nou, nou, nou. Señor, nosotros queremos hacer una película no nos importa la historia… ¡somos americanos!

CHICA DE LA ENSALADA: La primera vez que fui al Palacio de la Prensa yo tenía 7 años. Era un miércoles, la primera sesión de la película Anastacia, y mi padre me compró el paquete de palomitas más grande que había (al menos a mí me lo parecía entonces). Hoy haces novillos, me dijo. No había nadie más alrededor; todos los niños estaban en el colegio todavía. Tenía esa sensación que se tiene cuando se hace algo prohibido. Allí, en la sala a oscuras, nadie podía ver que me había saltado el día en que enseñaron los números romanos. Y nunca los aprendí bien.

PESADO: ¡Pero si están chupaos!

ENSALADA: A mí nunca me entraron… ¿“L” es 50 ó 500? ¿Y “D”?

PESADO: ¿Y “D”? ¿Y “D”? “D” de dedo y “L” de lerda.

ENSALADA: ¿Eso es lo único que se te ocurre? Muy ingenioso, desde luego.

PESADO: ¿A que sí?

ENSALADA: Al menos yo tengo una vasta cultura audiovisual.

PESADO: Y yo. Pero prefiero ir a los centros comerciales. Hacen más películas y más…

ENSALADA: ¿Comerciales?

PESADO: Por lo menos me sé los números romanos.

ENSALADA: Qué pesadito estás. ¿Hago una ensalada?

PESADO: Pufff…

ENSALADA: ¿Qué pasa?

PESADO: Siempre haces ensalada…

ENSALADA: ¿Y si hago una ensalada muy buena?

PESADO: Una ensalada…

BETTY: ¿Brian?

BRIAN: ¿Betty?

BETTY: ¿Qué dicen estos de una ensalada?

BRIAN: No lo sé… Perdonen, perdonen.

ENSALADA: ¿Sí?

BRIAN: ¿No hemos venido a hablar de cine?

PESADO: Precisamente en eso estábamos. Como les iba diciendo, tras ese momento de esplendor el cine en la Gran Vía entró en declive…

BRIAN: Cállese, por favor. Es usted un pesado.

PESADO: ¿No querían hablar de cine?

BRIAN: De cine, eso es, de cine, no de…

ENSALADA: ¿Ensaladas?

BRIAN: No de cine, pero no de lo que cuenta este pesado…

ENSALADA: La primera vez que fui al Palacio de la Prensa yo tenía 7 años…

BETTY: Cut!

BRIAN: Repitamos la toma. Esta vez en la salida del metro de Gran Vía, por favor.

[PROYECTOR-TRÁFICO]

[BAJAR TRÁFICO A SEGUNDO PLANO]

PESADO: No, ahí no. ¡Oye! ¡Que eso no es un cine!

BRIAN: Que tío más plasta

BETTY: Como una columna

BRIAN: ¿Qué?

BETTY: ¿Brian?

BRIAN: ¿Betty?

BETTY: ¿Por qué hablamos en español?

BRIAN: Pues claro Betty, como Nelly Furtado, ¿no sabes que ahora canta en español? Es la moda.

[DESAPARECE TRÁFICO SUAVE]

[SUBE NELLY FURTADO TIENDA SUAVE]

[BAJA NELLY FURTADO TIENDA SUAVE]

BRIAN: ¿Qué es esto?, ¿dónde estamos?

BETTY: A ver si iba a tener razón el pesado ése.

PESADO: Que eso no es un cine. Que es una tienda.

[SHH CORTO]

PESADO: ¿Que me calle? ¿Cómo que me calle?

[SHH LARGO]

PESADO: ¿Pero qué es esto? ¿Se han vuelto todos locos?

VOZ: Cállese, va a empezar.

PESADO: ¡Me callo si quiero! ¡Esto no es un cine!

[DESAPARECE NELLY FURTADO SUAVE]

[PELÍCULA]

ENSALADA: ¡Oiga, oiga! ¡Le exijo que me devuelva el importe de mi entrada!

PESADO: No comprendo, señorita.

ENSALADA: Sí, sí, devuélvamelo.

PESADO: No comprendo.

ENSALADA: No veo NADA. NADA DE NADA. Tengo una columna delante que para colmo no deja de hablar y tampoco deja de moverse ni de filosofar sobre Nietzsche. Yo no vengo al cine para esto.

PESADO: No comprendo.

ENSALADA: No veo NADA. NADA DE NADA. Tengo una columna delante que…

PESADO: ¿Que no deja de hablar?

ENSALADA: Exactamente. De Nietzsche, de Nietzsche. ¡Por Dios!

PESADO: Pues escúchela.

ENSALADA: ¿A quién?

PESADO: A la columna.

ENSALADA: Pero es que yo he pagado para ver una película. No para escuchar…

PESADO: ¿A una columna?

ENSALADA: Precisamente.

PESADO: Puede venirle bien. Además, la película no es gran cosa. Yo la he visto unas cuantas veces, y qué quiere que le diga. Preferiría escuchar a la columna. ¿Asiento?

ENSALADA: Butaca 6, fila 10.

PESADO: Perfecto.

ENSALADA: ¡Pero oiga!

AMERICANOS: ¡Pero oiga! ¿Y nosotros?

PESADO: Acompañadnos. Vamos a hablar con una columna.

BRIAN: País de locos…

BETTY: ¿Pero esto es un cine o no?

TÍO PESADO: No me importa la historia.

[PROYECTOR INICIO]

[BAJA PROYECTOR INICIO SUAVE/ NO DESAPARECE]

“Hace que te sientas único y especial. Se mueve, respira para ti. Habla para ti. Llora porque sabe que lo estás mirando. No sabe desde dónde, pero presiente al voyeur. Inútil buscarlo –la cámara interrumpe el idilio–. Cuando vuelvan a encenderse los alógenos te irás a casa y reflexionarás”

[PROYECTOR FINAL]

 

 

¡Escúchalo!

 

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Origen y desarrollo de la idea.

Adrián Cordero y Aurora Morales.

Seamos honestos: nada, absolutamente nada del resultado final de esta pieza, estaba en nuestro planteamiento inicial. En una primera lluvia de ideas, a principios de noviembre, valoramos tratar el tema relacionando aspectos relativos al cine con la propia calle en sí, como unos premios Oscar a los cines de esta avenida, pero no nos convenció. Otra opción era trabajar con los espacios. Para ello, pensamos en un director de cine que buscase la inspiración en localizaciones de la Gran Vía, de manera que cada espacio se relacionase con un género distinto. Esto ya nos gustó más, pero tampoco consiguió despertar el entusiasmo necesario para llevar a cabo este tipo de trabajo. En cualquier caso, podríamos decir que esta fue la idea de base.

© Werner Horvath, Friedrich Nietzsche.

 Aquí aparecen los americanos. Se nos ocurrió que debían ser ellos los interesados en rodar en Gran Vía; y pensamos que, para ello, sería conveniente comentarles un poco la historia de la calle previamente. La recopilación de datos históricos resultó ser tremendamente aburrida y en esa ocasión, de mutuo acuerdo, pensamos en resaltar esa cualidad, enfatizando en la medida de lo posible la ya de por sí aburrida historia. De ahí viene la idea de que los americanos interrumpan y se aburran.

 Hasta aquí todo marcha de manera más o menos racional, sin demasiado interés por el tema, pero con un planteamiento relativamente sólido. Pero hay que ponerse en serio con ello, y las semanas avanzan sin resultados visibles. Así que un día, a las diez de la noche, después de haber perdido el tiempo durante buena parte de la jornada, decidimos que era el momento. Entonces Aurora dijo, textualmente: “se nos tiene que ir mucho la pinza”. Yo fui reacio, lo reconozco, porque me gusta llevar siempre la racionalidad a cuestas. Pero accedí. Aurora empezó a desvariar: que si la columna filósofa que no se calla, que si el acomodador que prefiere escucharla. Yo le seguí el juego y, así, llegó la hora de cenar. Y fue entonces cuando Aurora, para no variar, me ofreció una suculenta ensalada como plato único de la cena. Y ya se armó. La conversación sobre dicho alimento está transcrita de manera más o menos literal a como transcurrió en realidad.

 Llegado a este punto, creo conveniente explicar qué es eso de que una columna hable. Quien haya estado alguna vez en la sala 1 del Renoir Princesa (el cine del pasaje) sabrá que hay dos columnas que sobresalen de las paredes y que, detrás de ellas, hay butacas de visibilidad reducida. Una de esas butacas le tocó a Aurora, que no dudó en quejarse al acomodador. A mí me hizo tanta gracia ese episodio que propuse que el motivo del enfado de la chica de la ensalada fuera ése. Y en medio del delirio que supone nuestra pieza, ¿por qué no podía una columna moverse y filosofar sobre Nietzsche?

 El sueño nos venció, pero nos comprometimos a acabarlo al día siguiente, y así lo hicimos. El tema estaba un poco vacío, y se nos ocurrió rescatar el audio de Nelly Furtado en la tienda H&M de Gran Vía. Así, los americanos, convencidos por su fachada de que se trata de un cine, se sorprenden enormemente cuando escuchan música en su interior. Llegados a este punto, tenemos un pesado que cuenta una historia aburrida, unos americanos que interrumpen y que aparecen en un supuesto cine que en realidad es un H&M, una columna filósofa que no para de hablar y una persona que siempre hace ensalada. La idea inicial ya no tiene sentido y hay que buscar un nuevo camino. Pero fue entonces cuando nos dimos cuenta de que ya lo teníamos, de que sólo había que redondear la historia, y qué mejor manera que acabarla como la empezamos: en el cine, con una columna que habla. Los americanos ya estaban en una tienda, por lo que sólo había que confundirlos aún más en su idea de que en realidad se trataba de un cine. Todo lo demás vino sobre ruedas: la conversación acerca de la ensalada encajaba perfectamente con el pesado, y la delirante espectadora a la que le molestaban las columnas bien podía ser también una gran amante de las ensaladas. Sólo había que cambiar de localización, y eso era muy sencillo: “Cut. Repitamos la toma, esta vez, en el Metro de Gran Vía”.

 Documentación.

 La información relativa a la Gran Vía la conseguimos a través del enlace colgado en Aula Global para tal efecto. No obstante, algunos datos como el número de vehículos que la recorren o la temperatura media las conseguimos por otros medios, empleando siempre buscadores en Internet. En cualquier caso, la historia tiene muy pocos elementos reales y muchos imaginativos, por lo que la documentación empleada ha sido mínima.

 Archivos de audio

 -Escena de ‘A mi madre le gustan las mujeres’. Es la película que se puede escuchar en el cine de fondo. Los motivos de la elección son fundamentalmente dos: tiene escenas rodadas en Gran Vía y fue la que mejor nos encajaba en cuanto a su duración.

 -Corte de Nelly Furtado. Grabado en directo en nuestra primera visita a la Gran Vía para recopilar ideas. La calidad del sonido fue más que aceptable y decidimos que en algún momento había que emplearlo. Éste nos pareció el idóneo.

 -Efectos sonoros. Proyectores, ambientes, tráfico… Todos ellos fueron extraídos del Banco de Sonidos del Ministerio de Educación.

 Aspectos de producción

 -Redacción: Adrián Cordero y Aurora Morales

-Control: Alma María Navarro y Pilar Toro

-Locución: Adrián Cordero y Aurora Morales

-Colaboraron en la locución: Nerea Hernández y Javier Roiz.

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